La sala de juegos se ha convertido en una habitación en la cual los más pequeños desarrollen sus habilidades.

El diseño interior ha permitido que la sala de juegos, comúnmente conocida como “Playroom”, se reinvente y surja como un espacio ideal para el desarrollo de los chicos. Dos premisas son fundamentales el confort y la motivación. Para ello los muebles son los elementos claves.
Actualmente, el MDF ha permitido crear juegos de mesas y sillas con bordes redondeados, en escala pequeña ideales para que los chicos las acomoden a su gusto. Hay diferentes opciones y muchas más si contamos con vinilos y serigrafías en colores intensos.

Los pufs son el complemento ideal, aunque cada vez con mayor protagonismo, aparece un sofá de tres o cuatro cuerpos con grandes almohadones para que los chicos disfruten de un juego en red. Para lo cual es fundamental un sistema de nichos que contenga el TV, las cajas de DVD, un equipo de música, libros,  espacios de guardado para juguetes con ventanas transparentes que se pueda visualizar con facilidad su contenido.

Los atriles con pizarras para pintar no pueden faltar, con una buena mesita de apoyo para tizas, pinceles y demás accesorios. También son comunes las alfombras gruesas para que puedan jugar en el piso.
Esta sala también se acondiciona para estudiar, por lo cual el escritorio con alguna pequeña repisa y una silla con rueditas son ideales a la hora de realizar las tareas de la escuela. De esta manera, hoy la sala de juegos es el universo propio de los más pequeños de la casa.

Imágenes de internet a título ilustrativo.

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